4 aspectos básicos en el cuidado de tu marca.

1.

La imagen corporativa y el mensaje que transmite.

La imagen corporativa, y el mensaje que trasmiten al unirse forman lo que llamamos branding. Aquí es cuando nos preguntamos, si el branding de mi negocio transmite lo que de verdad deseo comunicar. La observación no es solo al logotipo de la empresa, va a todos los mensajes que enviamos. La papelería, las cotizaciones, la manera en la que los colaboradores se comunican verbal y escrito. La unificación de nuestras presentaciones, con la pagina web, correos, la fachada de la empresa y hasta los uniformes.

Si una empresa da diferentes mensajes en cada comunicación, ¿que mensaje crees que esta transmitiendo?

2.

La estrategias de posicionamiento y ventas.

Una estrategia con objetivos a corto, mediano y largo plazo, es casi lo mas importante para lograr el éxito. Lo siguiente es seguir esa estrategia y medirla. Además no olvidemos que estas estrategias de ventas son de toda la empresa, empodera a tus colaboradores con esas metas, hagamos que sean de todos.

3.

La medición de las estrategias

Todo aquello que se mide es perfectible, lo de mas es especulación.

Cuando medimos las estrategias de ventas y posicionamiento, tenemos herramientas para tomar decisiones, cuando no lo hacemos tomamos decisiones en base a nuestro sentir.

A que me refiero cuando lo medible es perfectible, es a los siguiente: digamos que en tu empresa realizan cotizaciones por un monto total de 1 millon de pesos anuales, y pretenden vender 1.2 millones. Entonces lo que hace falta es oportunidades de ventas pues aunque vendieran el 100% de lo cotizado no llegarían a la meta.

Por otro lado si cotizas 20 millones de pesos mensuales, pretendes vender 1.2 millones y solo vendes la mitad, esta claro que algo no está funcionando como debería.

Pongo este ejemplo, pues muchas empresas se enfocan en atacar al departamento de ventas cuando las ventas no van bien, pero pocos saben exactamente donde esta su problema.

4.

Estar preparados para el cambio

Cuando mantenemos la medición de todos las estrategias de ventas, sabemos si lo que estamos haciendo todavía funciona o no. Te voy a poner un ejemplo, digamos que cuando abres tu negocio se prepara un volanteo y siempre que volanteas, vendes. Si mantienes una medición de ese esfuerzo sabrás que días funciona mejor el volanteo. De aquí se derivarían dos líneas de observación y preparación al cambio. La primera, si tu estrategia de volanteo dejara de paulatinamente de funcionar y fuimos capaces de conocer esta tendencia podremos redirigir esa estrategia. La segunda, si cuando volanteas los clientes llegan, pero no logras retenrerlos, pues entonces habrá que diseñar alguna estrategía para conocer la razón por la cual no regresan.

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